miércoles, 10 de agosto de 2011

Saumur, la Loire, el Erdre


En esta casa de Saumur nació Mijo, que insiste en recordarme que no nació en la casa sino en un hospital, y en que Saumur no es su pueblo, que ella apenas paso en Saumur tres meses antes de partir a otro lugar (su padre era funcionario de correos). En todo caso no hemos resistido la tentación, desde Nantes esta ciudad esta a poco mas de cien kilometros río arriba.
Y en todo caso es en donde pasaba sus desventurasEgenie Grandet, aquel personaje de Honoré de Balzac. La casa de Eugenie, seguramente imaginaria, no hemos sabido encontrarla. En todo caso hemos recorrido un buen trozo del Loira, en el que deberíamos quedarnos semanas para saborearlo porque sus paisajes, pueblos, viñedos.. son de verdad hermosos.
Como sus castillos, al igual que los del Erdre, que afluye hasta el Loira a su paso por debajo de Nantes, a traves de un tunel incluso debajo de la catedral (estan locos estos Romanos). Hoy hemos hecho el Erdre, pero desde dentro, con un barquito a pilas y un tiempo
veraniego a tope. Desde el barquito dos vistas de las orillas una río arriba, otra río abajo: las mansiones, las 'peniches' reconvertidas en vivienda, los niños de la escuela de vela con sus optimist... y los castillos.
Curiosidad: en esta foto del castillo el agua del rio se ve azul, verdad?, pues nosotros no la veíamos azul, mas bien verde, como en las fotos tomadas a la vuelta con el sol casi de cara.

martes, 9 de agosto de 2011

Nantes, Rennes y la revolución en marcha..









El sábado amaneció lluvioso y ventoso, así que la primera idea fue quedarnos en casa haciendo cositas (Barito faenando en el ordenado, yo cocinando, por ej.). pero tomamos nuestro coraje con dos manos y nos fuimos a comer a Trentemout. Es un pueblo originalmente pesquero, originalmente isleño, pero taparon el Loire entre las islas y no le queda de la isla y de la pesca más que el origen. Es encantador, y lo callejeamos lo que pudimos, hasta que la lluvia nos empujó al interior de una guinguette, dónde nos comimos un "Moule-frites" con sidra.
De vuelta a la ciudad nos fuimos al espacio "Lieu Unique", antigua fabrica ", sede de arte contemporánea. Interesante visión de varios artistas sobre animales :"Safari". Interesante local que nos recordó al Matadero de Madrid.
El domingo rumbo a Rennes, dónde nos esperaba mi hermano Daniel. Emocionante reencuentro de 3 hermanos perdidos por el mundo, después de 8 años de esporádicos contactos por teléfono. Recuerdo la sensación de desgarro que tuve al ver mis padres alejarse en el coche hace 40 años, dejándome a mi suerte en Madrid. Cada vez que resurge es tan doloroso, que prefiero evitarlo. PUnto..página.
Con estas sensaciones contradictorias y de repente la absoluta certeza que ya no pertenezco a este país.. volvimos a Nantes. Tarde de jardines . Le Jardin des Plantes, todo él soleado y florido. La isla de Versailles, jardín japonés y peceras. Vuelta a casa disfrutando de la sorpresa en cada esquina. No sabemos si tendremos tiempo para verlo todo. Plenitud turística, esta ciudad nos cuenta cosas..
Y Pascale... nos envía una historia completa de la casa. Histórica, dramática. En ella vivieron una pareja de maestros laicos y comunistas que fueron deportados y muertos en Auswitcz. por la denuncia de algún vecino de esta calle. Que el hijo lo educaron en ella los abuelos. Que nadie cuenta nada. Que todavía se tiene miedo a remover esta historia.
Asi que hoy saldremos a la calle vigilados por mudos vecinos apostados tras sus cortinas. Llevando en nuestro corazón a dos personas víctimas de la ignominia, con las que compartimos casa. Quizas buscando de calle en calle trazos de pasos asustados. Gente a la que llevaban presa de madrugada. O de algún homenaje reciente al que nos uniremos en silencio..

sábado, 6 de agosto de 2011

La vuelta al día en ochenta mundos

Nantes es la ciudad de Julio Verne, escritor y visionario que, a mi por lo menos, me hizo soñar y viajar lejos, lejos, lejos.. Era un enamorado del mar, y es que esta ciudad en otro tiempo fue uno de los puertos mas importantes de Francia, poco a poco
desplazándose río (Loira) abajo a medida que los barcos necesitasen mayores calados. Aquí ha ocurrido como en muchos otros lugares, el mar es el espacio olvidado, por lo que no se prescinde de los barcos pero sus servidumbres se trasladan a lugares menos molestos, y después algunos ocupan el espacio abandonado con mayor o
menor intervención institucional.
Ayer hemos seguido ese rastro, empezando por el museo de Jules Verne, y cruzando después a l'ile de Nantes (isla en medio del Loira) en donde antes estuvieron esos astilleros y ahora se recupera poco a poco con mayor o menor acierto. La originalmente
compañía de
teatro "Les Machines" aquí nos propone un universo de ingenios Vernianos asombroso, entre ellos destaca un elefante mecánico de cuarenta toneladas capaz de pasear a sesenta personas por la isla.
También recorremos las darsenas y rampas de los astilleros, y algunas de sus antiguas naves ocupada ahora por expositores de arte conceptual y bares-restaurantes igualmente conceptuales, muy chill-out.

viernes, 5 de agosto de 2011

Après la pluie, le beau temps


Nuestro primer día en Nantes fue esplendoroso. Sol y calor. Paseo por los alrededores del castillo. Con jardín, río verdoso, patitos siguiendo a madre pata y:
"Anne, ma soeur Anne, ne vois-tu rien venir".
Callejeo por el viejo Nantes.
"Tartines de chêvre chaud" a la hora del vermut.
Un poco de siesta , un poco de compra para reponer una nevera de por si ya muy bien dispuesta.
Y la "catastrophe", el "suspense" , la preocupación.
Noche pensando en Pascale, Franck, Fanette y Noe, ahogados de calor en el borde de la carretera vitoriana.
Amaneció lloviendo, y no paró en todo el día.
Por lo que decidimos visitar el castillo por dentro. Nos pasamos el día entero de sala en sala. Ya nos sabemos al dedillo la historia de esta ciudad portuaria, estuaria, revolucionaria y toda la de sus petits-beurre LU.
Terminamos con una exposición sobre "Les nantais venus d'ailleurs", o sea, la emigración en Nantes desde los años 30 hasta hoy. Muy interesante, a la par que encantador escenario, en un ala el castillo.
Y por fin , al llegar a casa, la llamada de Pascale, hemos llegado, estamos en Majaelrayo. Todos hicimos "Fiuuu.." y nosotros nos abrimos una botella del mejor vino de Saumur, para celebrar la ocasión.

jueves, 4 de agosto de 2011

En puertomarte sin Gilda

Intermedio.
cual si fuera la novela de Asimov, hemos vivido inquietos y en la distancia el azaroso viaje de nuestros amigos Pascale y Frank y su dos hijitas. Tendrìan que haber llegado ayer a Majaelrayo pero una averia seria les dejo tirados en Vitoria. Despuès de la que suponemos una dura negociacion con el seguro han conseguido llegar hoy al pueblo, aunque sin coche. Respiramos porque de momento han dejado atras la pesadilla y estan a salvo y fresquitos en nuestra casita. Los que estais mas cerca pasad a saludarles si quereis (Pascale habla perfectamente español), son encantadores como encantadora es su casa y su ciudad de Nantes, mañana volvemos a nuestra cronica viajera.

Primera etapa y llegada

Primero La Couronne, "Chez Françou ma soeur". Pocos cambios en la casa, el pueblo más muerto, han desaparecido los comercios del centro, a favor de un Auchan más grande, pese a tener un alcalde ecolo que promete no usar pesticida en ninguno de los jardines públicos de la zona.
Hubo paseo por el "vieil Angoulême", ahora "Ciudad de la Imagen" y por el "Moulin de Fleurac", con su esclusa que se abre y se cierra y al Barito le encanta.
Y rumbo a Nantes, con un pique-nique tormentoso en la Vendée, y una vista panorámica de la ciudad desde el Museo de Jules Verne, que promete.
Y ahora una "Catastrophe", digna de las "Hermanas Brontee", que a nuestros "partenaires" se les ha roto el coche en Vitoria. Y un suspense que te cagas.. volverán, no volverán. Si vuelven , nosotros también. ¿Veremos hoy le château de la Dûchesse Anne? Os lo contaremos en la próxima entrada (si la hay..)

sábado, 9 de julio de 2011

Cantabría (¿infinita?)

Hemos vuelto de Cantabria. Hemos ido y hemos vuelto. Hace ya una semana, pero si lo cuento ahora es porqué nos acaba de llamar Ignacio, nuestro cobijador oficial en Santibañez, y me dice : ¿Qué? ¿Habéis llegado bien? Yo ya no me acordaba de dónde teníamos que haber llegado bien, ni cuando, pero al poco en mi mente se ordenó todo perfectamente: Ignacio, Santibañez, nuestro viaje a Cantabria, y si, si que hemos llegado bien. Estupendamente diría yo.
Así que empezaré por el principio, que es por dónde se suele empezar. Nos fuimos a Cantabría el jueves pasado, el Barito , el Chuche y yo.. No, no tengo intención de faltarle al respecto a Xexu, que me lo merece todo (el respecto), es que Ignacio, el de Cantabria, como que ha vivido muchos años en Alemania, y todos estos diminutivos cariñosos le suenan a chino, quizás a chino no, pero a raro, y no entendía porqué llamabamos a Xexu Xexu. El decía Chuche, o Chuchi, igualmente cariñoso que nosotros, pero un poco despistado.
Nos fuimos los tres porque íbamos a visitar una explotación de arándanos, para asesorarnos, que nos hace falta. Nosotros (el Chuche, Barito y yo) tenemos una mini-explotación de grosellas, arándanos y frambuesas, con vistas a hacer mermeladas, principalmente. Aunque visto el trabajo que me dieron los 8kgs de grosellas cosechados la semana pasado, igual nos convendría más venderlas directamente en terrinas de a 200gr.
El caso es que la casualidad quiso que la finca de arándanos cántabra se encontraba a escasos kms de Santibañez, reino de nuestro amigo Ignacio. Ahora digo nuestro, pero al principio era amigo del Barito, de cuando eran viejos* lobos de mar. *Eran jóvenes, pero como el termino joven lobo de mar no le pagaba a mi relato puse viejo. Total, cómo decía Brassens"Le temps ne fait rien à l'affaire.."
Y ahora también es amigo mío porque yo lo quiero mucho, y él a mi.
Recién llegados a la verde Cantabria, al Chuche le entró la alergia. vamos que se puso a llorar a moco tendido y no paró hasta pasado Reinosa de vuelta. Ignacio nos había preparado espaghettis a la boloñesa ( el los llama espaghettis con salsa de tomate y carne picada, pero es a la boloñesa..) y unas estupendas camas.
Al día siguiente, nos trajo pan recién hecho y sobaos "El Macho", para desayunar. Lo cuento porque quiero que quede claro que Ignacio "nuestro" amigo es un perfecto anfitrión, que estuvo atento para que no nos faltará de nada en ningún momento y que se lo agradecemos mucho. Luego a conocer Cabezón de la Sal, y perdernos un poquito. Que menos mal que yo tengo sentido de la orientación. Con el Chuche lloroso y el Barito desnortado, casi aterrizamos en Cabuerniga.. Por la tarde, fuimos al "Camino del agua" que es cómo se llama la plantación de arándanos y la casa rural que le acompaña. Juan nos lo explico todo, con una amabilidad desbordante y una sonrisa de oreja a oreja de esas que te dan calor cuando las tienes cerca. Nos contó sus problemas, sus chanchullos, y llegamos a la conclusión que lo que menos deberíamos plantar son precisamente arándanos. Necesitan demasiada agua para los calores secos de nuestro valle. Lo mejor sería dedicarnos a la grosella, y quizás a la mora sin espinas. Ya veremos.
El caso es que los tres días dieron para mucho. Para establecer contacto con la entrañable Curra, la yegua de Ignacio. recorrer sus posesiones dónde mana el agua por doquier. Quebradero de cabeza para Ignacio que no sabe cómo reconducir todo este agua espontáneo. Mientras aquí en el Valle, nos la tenemos que ingeniar para llenar depósitos y conducirlos adecuadamente.
Y pasar un día de playa insólito. Insólito porque la playa estaba en medio de un prado. Comunicada con el mar que la llenaba con furia cuando la marea alta, por túneles. Precioso,. Pasamos ahí el día comiendo bocatas de queso y chorizo comprados por la mañana en un mercadillo callejero, durmiendo siesta y ( a los varones me refiero con obviedad) escudriñando "chicas monas" en bikini.
Recorrer el pueblo vecino, tomarnos un helado en no me acuerdo dónde , y terminar el día con sabor a poco.
Porque nos hubiesemos quedado más tiempo. Pero no pudo ser y otra vez será o no será, o será distinto pero será..
No os voy a desvelar dónde nos paramos en el viaje de vuelta, porque Chuche tiene que subir un video a Guadatv. , y lo tendréis que adivinar si queréis ganar una camisetica.
Y cómo creo haberlo dicho ya, sé que me repito , pero no lo puedo evitar, llegados a ancha es Castilla, el Xexu dejó de llorar y llegamos estupendamente , como también ya he dicho, incluso creo que empecé por ahí el relato de nuestro viaje, y no sé porque he tardado una semana en contarlo, ni porqué empece al revés, o sea por el final, que como no sea por hacerme la interesante, la verdad es que no me lo explico.