lunes, 19 de enero de 2009

Cuenta-Cuentos en Majaelrayo

Un poco de stress. Lo justo para montar el acto en el salón del Ayuntamiento. Este año, pasamos de grandes decorados, pusimos solamente el telón, unos cuantos enseres para hacer el escenario acogedor, y Pacoma nos instaló un par de focos. La merienda, ya sabéis, preparar tortillas, empanadas, prever vasos, platos, tenedores. Álvaro nos improvisó una nevera auténtica, un recipiente lleno de nieve helada en el que pusimos las botellas hasta la hora del ágape. Esperar al cuentista, Xoxe-Mari Carrere, de Renteria, vasco de pura cepa, que nos llegó a la hora de comer para poder dormir una siestecita antes de su hora de "curro".
El Emi nos hizo la presentación, sencilla pero muy acertada, a la que no faltó una sentida alusión al genocidio palestino. Y Xoxe-Marí nos contó historias de vascos ( los Vascos en el País de las Maravillas). El público, encandilado durante una hora. Sin parar, sin descanso... El salón lleno. Reservado "para adultos". Casi todos gentes de por aquí. Pusimos un cartel en la puerta rogando a la gente que no entrase una vez empezado el espectáculo, para evitar ruidos inoportunos. Funcionó, no entró nadie, aunque hubo algún mosqueo anónimo... se oyó un gran portazo, y nos arrancaron con mala lecha los carteles del cuenta-cuentos, tan cuidadosamente elaborados por Santi.
Después de la merienda, seguimos con la charla en nuestra casa, dos conversadores infatigables, Fernando y Xoxe-Marí, con una bandeja de croquetas y varias botellas de vino. Hasta que Álvaro insinuó que quizás deberíamos ir a dormir," a ver si nos vamos a la cama que estos señores tendrán que marcharse .." Y a la mañana siguiente re-grancharla después del desayuno con Xoxe-Marí. En castellano, por gentileza del contador , pero que prometemos que si vamos a Rentería, algo aprenderemos, aunque solo sea para poder tomar unos chatos de vino en la taberna con él. Y la despedida. Nosotros nos fuimos a otra reunión, esta vez se barrunta un certamen de Ciné de Montaña, Ecólogico y de Viajes (¡toma ya!), para el otoño. Os mantendremos al corriente y ya sabéis, si teneís algo montado que merezca la pena en plan video casero pero interesante, os podéis ir pensando en concursar. Habrá regalitos autoctonos para todos los participantes. Y un premio del público. Para finales de Marzo os lo desvelaremos todo...

martes, 13 de enero de 2009

www.salvadoresdecabroncitosenacción.org



Sigue nevando. Siguen heladas nuestras madrugadas con temperaturas de 10º bajo cero. Cómo por esas latitudes no hay personas humanas "homeless", por razones obvias de climatología, que de haberlos habido, se habrán , digo yo, extinguido de forma natural, y porque todavía por aquí existen estas leyes ancestrales de hospitalidad que bajo ningún concepto tu honor te permite dejar a nadie, aunque sea forastero que es lo peor que se puede ser en aquellos parajes, y que nosotros, aunque benevolmente aceptados, lo somos y lo seguiremos siendo hasta dentro de varias generaciones si cupiese en nuestras intenciones dejar aquí generaciones para el futuro, pues no puedes dejar que nadie duerma en la calle o que se quede sin cenar. Bueno, a lo que iba, pues cómo no hay "homeles", personas humanas se entiende, hemos montado de urgencia una ONG en nuestra ventana, comedor benéfico para todo tipo de cabroncitos en vía de extinción por congelación o inanición.

Están los "cabroncitos-cabroncitos", los petirrojos, las lavanderas y varios tipos de carboneros, aunque todavía no he conseguido "captarlos" a todos. ¿Habéis visto alguna vez un "trepador azul"? En cuanto lo capte os lo mando, que a Álvaro le tiene subyugado.
Y ahora voy a desvelar el origen de la palabra "cabroncitos". Que todos estos apelativos peculiares que usamos, responden a momentos precisos, delicadamente inscritos en nuestra memoria colectiva, la de Álvaro y yo, y que nadie puede usurpar así como así. Bueno, los pueden utilizar , pero jamás hacerse dueños de su historia. Pués fue durante nuestro primer viaje juntos, que ibamos a pasar unos cuantos días recorriendo los Ancares, y nuestra primera parada, primera noche, en un pueblo olvidado del mapa, en el que nos dieron cobijo . Pensión de las de antes, en casa de una señora de toda la vida, que nos dió de cenar una col hervida y una lechuga recien cogidas de su huerta, que nos parecieron exquisiteces. Habitación somera que daba a un patio de piedra cuyos muros estaban cubiertos de densa hiedra. Por la mañana descubrimos que esta oscura hiedra escondía en sus entrañas a toda la pajarería local. La madrugada se nos llenó así de cantares y piares in crescendo. Y yo, muy dormida todavia murmuré "¡Ay, qué cabroncitos!"Al Barito, que se moría por mis huesitos , le enterneció el momento y lo quiso dejar grabado para siempre adoptando como suyo el apelativo.
Sigue nevando.. sigue funcionando salvadoresdecabroncitosenacción, se admiten donativos...

martes, 6 de enero de 2009

Primer viaje del año

Sp
Primera escapada. Cortita pero jugosa. Fin de semana en Pastrana dejada en el zapatito del Barito la noche de Noël por él no sabía quién. Era yo. Un regalito para disfrute de los dos. Hotelito acogedor en la plaza de los Cuatro Caños. Spa instalado en un viejo molino del que no tenemos fotos, no sé porqué, supongo que porque nos iríamos allí con lo puesto. Burbujitas, varias piscinas, baños turcos, chorros de vapor, exfoliación con nueces de macadamia y vainilla, para terminar en una sala de refrigeración con té verde y aromáticos aceites desestresantes. Nos volvimos ligeritos como pájaros y tan suaves como el culito de un niño.
Noche de lobos y lluvia sin parar. Cena en el "Cenador de las Monjas" con un maître de lo más original, dicharrarero y con un hermano pintor que llenaba las paredes del antiguo claustro.Resbalón de la protagonista por las enguijueladas callejas del entorno. Aterrizaje en un charco por lo que tuvo que cenar con el culo mojado, pero con los primeros bocados se le pasó el disgusto. Genial la crema de azafrán con sorbete de mandarinas y naranja amarga. No os diremos lo que nos costó para que no os escandalicéis. Un día es un día.
El domingo amaneció soleado por lo que, entre intrigas de la corte, tortuosos conventos y lúgubres cuevas adornadas con calaveras, Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz mano a mano con Felipe II haciendole la vida imposible a la princesa de Eboli, nos paseamos Pastrana y sus alrededores.
Para finalizar, tapita de queso con jamón en el bar más castizo de la Plaza de la Hora, y vuelta a casa. "Escapada Romántica" o no, Pastrana merece la pena.

viernes, 2 de enero de 2009

feliz Navidad, y prospero año dosmilnuevo

Navidad, navidad, con pino, bolas, lucecitas, turron y toda la familia reunida, han sido días de constipados, risas, partidas de backgammon y parchis, muchas delicatessen para comer y beber y mucho relax en el pueblo casi para nosotros solos.

Y el fin de año con los Arsenios, y los
 Yumas que nos acompañan; relajado, divertido, mal tiempo pero buena cara y por fin lo mejor para quien suscribe: el Vermú de Año Nuevo en el rincon de La Paz, que prefiero a las uvas de la suerte y a la campana de la Puerta del Sol.

martes, 23 de diciembre de 2008

Los tiitos, y mousse de cocido

Los tiitos vinieron a ver la nieve, pero apenas si encontraron unos cachos de hielo que hasta no era conveniente jugar a las guerrillas con ellos, bajo riego de descalabros. Lukillas, Javi-Pitufo, la gran Irene, Lala, Lucy, Carlos y Prune nos han traido unas buenas risas y han disfrutado, con nosotros de un pequeño fin de semana en las montañas. La tiita se nos puso malita, gracias a lo cual el domingo ha tenido que renunciar a preparar los manjares que suele, y le gusta hacerlo con amor, pero no podía. Asi que entre Javi, Irene y yo nos dipusimos a hacer una mousse de arroz con cocido, que para haber sido elaborada mal siguiendo una receta de arroz al horno no estaba tan mala, eso si, se parecía al arroz al horno en la cazuela de barro, porque ni siquiera le pusimos la cabeza de ajo en el centro, adorno indispensable, y mira que nos lo había explicado veces la tiitia, !vaya inútiles¡.
La primera foto nos la han pasado Carlos Y prune, pero nosotros tenemos mas. Volved cuando querais.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Primera nieve

Pasadas las languideces del otoño, esta vez  demasiado cortito, nos han llegado las primeras
 heladas y las primeras nieves. Con todo el tejado lleno de "caramelos" que es cómo le llama "La Juaneta" (a esos hielos que se forman en las canaletas, o sea, carámbanos, para que nos entendemos, pero que a nosotros nos ha hecho gracia y ha entrado a formar parte de nuestro vocabulario cotidiano. "Buf! está mañana hay que ver la de caramelos!" exclamo yo que soy la primera en asomar la nariz por estos helados contornos. Ya le hemos puesto a los cabroncitosgorrioncitos, otra vez nuestro peculiar vocabulario), que en estos momentos me están 
vigilando al otro lado de la calleja, las bolas de mantequilla con almendras y piñones, colgadas en un palo (handmade by Álvaro), para que tomen calorías y no se nos mueran de frío, un plato con salvado para "EL petirrojo", que para mí siempre es el mismo y que ya se asoma con descaro, me mira teclear y agitar el chal que siempre tengo a punto para resguardar mis delicados hombros del frescor de las madrugadas. No os creáis, la estufa sigue encendida desde que anoche el Barito le pusiera el troncazo que le toca a las noches de helor y nieve, pero en fin, hasta que no luzca, si luce, el sol invernal, a mí, los huesos se me resienten. Se me ocurren cientos de "tópicos" que contaros sobre la nieve, pero no son más que eso, tópicos, "L'hiver a mis son blanc manteau" recitaba yo, niña aplicada en la escuela.
Que los sientes muy dentro al ver el paisaje blanco, que te entra un no sé qué de nostalgia, de Noël que se va acercando, del cuento de la cerillera de Andersen, que encendía una tras otra las cerillas para calentarse y que cada vez que las encendía veía a los ricos poniéndose hasta el culo de pavo, hasta que se muere... de frío. Y yo, todas las noches de Noël, me entraba el soponcio, y me ponía a llorar, pensando en la vendedora
de cerillas, en mi madre niña, pobre y niña, pobre y huérfana, que solo recibía en su zapatito una nara
nja, y que nos lo contaba cada noche de Noël, y nosotras llorabamos con desconsuelo.
Pero bueno, aquí es otra cosa, el Barito que pone cara de niño travieso y se tira en trineo cuesta abajo, con la Sonia, los perros y yo que les hago la foto.
Y montones de nuevos proyectos para el Valle. El Cuentacuentos que empieza el 13 de Diciembre (niños, acordaros de mí), y a nosotros, o sea Majaelrayo, nos toca el 17 de Enero, y un espectáculo "para adultos", cuentos eróticos o así, ya sabéis, si os apetece venir... el cuentista , un vasco llamado JoxeMari, se queda a dormir en casa y no le dan miedo los gatos.
¡Vaya mierda de entrada que os he hecho!, no cuento nada de novedades ni de actividades extravagantes. Pero poneros en mi lugar. Son las 7hs. de la mañana. Afuera el silencio amortiguado del paisaje nevado. 6º bajo cero. La estufa ronroneante y los gatos a la par a mis pies. En una mano retazos de poesias infantiles, de navidades olvidadas que se me salen casi por los ojos, en la otra la foto del Barito con la Sonia haciendo el ganso y la imagen de opulencia que verían mis antepasados con la estufa caliente, el montón de leña apilada y el "pot-au-feu" cociendo a fuego lento en la cocina. El Ying y el Yang, el tic y el tac, el reloj que suena, el tiempo que pasa..

lunes, 3 de noviembre de 2008

El Hayedo




Llega el otoño. El entorno se hace color. Antes de apagarse por un tiempo, la naturaleza se ilumina de miles de ocres, rojos, amarillos. Entonces no puede faltar la visita al "Hayedo". Hay varios, cada cual con su encanto, en la vecindad. Elegimos el de Montejo, por la majestuosidad de sus hayas milenarias. Fuimos con los Manolos. Entramos por un sitio prohibido que nos enseñó el Emi, varias millas arriba por una pista siguiendo un muro de pizarra. No paró de llover en todo el día, pero aguantamos , pese al encharcamiento de botas y calamiento de chubasqueros. Nos introducimos cual gnomos en el bosque y todo se hizo encantamiento.

El hayedo de Montejo es de estos que la boca se te va abriendo a medida que caminas y vas descubriendo la grandeza de aquel árbol, la sinuosidad de ese otro. Vimos cómo bajaba la niebla, y cómo asomaban los picos nevados de las montañas vecinas. Olor a tierra mojada, a hoja podrida, todo silencio diluido.
Al final nos fuimos al pueblo de Montejo , a resarcir nuestros ateridos cuerpos al calor de unos vinitos en la taberna.